Ante la tentativa

El Instituto Espacio para la Memoria (IEM) es una institución autárquica y autónoma, en la cual confluyen organismos de DDHH, articulándose con representantes del Estado local y personalidades destacadas, que inauguró y desarrolló una forma inédita de gestionar políticas públicas de memoria en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires.

Su función esencial es el “resguardo y trasmisión de la memoria e historia de los hechos ocurridos durante el Terrorismo de Estado de los años 70 e inicios de los 80 hasta la recuperación del Estado de Derecho, así como los antecedentes, etapas posteriores y consecuencia, con el objeto de promover la profundización del sistema democrático, la consolidación de los derechos humanos y la prevalencia de los valores de la vida, la libertad y la dignidad humana” (ley 961, art. 2º).

Además de la competencia relativa a la gestión de los ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio, y otras atribuciones que hacen al cumplimiento de su misión y función, el IEM representa a la Ciudad de Buenos Aires en el Órgano Ejecutivo del Ente “Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos” de la ex ESMA, de conformidad con lo dispuesto por el Convenio Nº 46/07 suscripto entre el Estado Nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Hace unos días, el Senado de la Nación –con el voto de los bloques del PRO y del FPV–, dio media sanción al ilegítimo convenio por el cual el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cede al Estado Nacional en usufructo por 30 años todos los centros clandestinos de detención de la dictadura terrorista en la Ciudad que están bajo la dirección del Instituto Espacio para la Memoria (IEM).

Casi en simultáneo, unos días antes del voto senatorial, ingresaba un proyecto de ley del Poder Ejecutivo a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, disponiendo la disolución del IEM, proyecto que cabe destacar, carece por completo de fundamentos y argumentación.

No cabe duda que la aprobación de esta iniciativa constituirá una triste derrota del movimiento de derechos humanos que perderá así –producto de una maniobra sigilosa e inconsulta–, una herramienta que ha dado sobradas pruebas de su compromiso y eficacia en la lucha por la Verdad, la Justicia y la Memoria.

De un gobierno de la ciudad que se caracteriza por apalear a los indigentes y a los internos de un neuropsiquiátrico, poca sensibilidad puede esperarse en materia de derechos humanos. Tan poca, que hubo que ganarle mediante un amparo judicial las restricciones presupuestarias que impedían la realización de obras en los sitios de memoria.

De un gobierno nacional que supo impulsar políticas públicas que reflejaron reclamos históricos de los organismos de derechos humanos, que produjo hechos concretos y simbólicos que significaron notables avances en la lucha contra la impunidad, que siempre reclama “no hacerle el juego a la derecha” se hubiera esperado –como mínimo– mayor respeto para con los organismos y personas que integran el IEM. Si realmente pensaba hacer aportes e inversiones para “recuperar los sitios”, podría haberlo hecho sin necesidad de liquidar un espacio de construcción colectiva, autónomo y plural, producto de la lucha histórica de los organismos de DDHH y votado unánimemente en la Legislatura de la época de su creación, como “una apuesta a la esperanza, una apuesta al aprendizaje que una generación puede dejarle a las siguientes y que a través de las huellas del dolor hace una afirmación de fe en la democracia y en los valores de la vida, de la libertad y la dignidad humanas”.

Porque dicho sin los habituales eufemismos de la “corrección política”: los que hacemos el IEM fuimos ignorados, destratados y engañados. Mientras asistíamos a reuniones para interiorizarnos sobre los contenidos de un supuesto Museo a instalarse en un edificio que todavía es prueba judicial (el Casino de Oficiales de la ex ESMA), se estaba negociando el convenio de traspaso de los sitios de memoria entre la Nación y la Ciudad, a espaldas de la sociedad, los organismos de derechos humanos y los trabajadores del IEM.

Más allá de las consideraciones jurídicas –porque bien es cierto que dicho acuerdo adolece de irregularidades de fondo y forma– e independientemente del tenor de algunas de las argumentaciones justificatorias esgrimidas a posteriori, otras son las razones para entender la disolución del IEM.

Desde su puesta en marcha en julio de 2006, el Instituto fue pionero en modos de construcción y afianzamiento de políticas públicas de memoria. Entones, lo que “molesta” es su consecuencia. Por eso quieren destruirlo, antes por sus aciertos, que por sus limitaciones; antes por lo que hizo, que por lo que no pudo hacer.

La incapacidad para poder pensar políticas públicas de memoria, con una mirada estratégica, que desde la concepción autónoma las preserve a largo plazo de otras políticas y de gobiernos de ideología contraria a la profunda concepción de defensa de derechos humanos de nuestro pueblo, pone de manifiesto la gran limitación de quienes hoy pergeñaron en sombras la destrucción del IEM, que implica no haber aprendido a construir desde la pluralidad y el consenso, indispensables para afianzar de cara a la sociedad los avances logrados.

La falta de argumentos los lleva a ensuciar el buen nombre de personas que han tenido y tienen la responsabilidad de dirigirlo, ad honorem, como militantes, e instalar la mentira, intentar desprestigiarlos y jactarse como lo hacen algunos de los exponentes de este acto vergonzoso, de “haberle comprado el Instituto a Macri”.

Eso es lo que llaman “hacer política”, precisamente el desprecio por una conducta ética al servicio de una lucha que es anterior al IEM y que inexorablemente seguirá después del IEM. Para nosotros hacer política es seguir trabajando desde donde estemos, como siempre, en la construcción de una sociedad más justa y honrando, en esa práctica, la memoria de quienes también eligieron ese camino.

 

¡Libertad de los cinco campesinos paraguayos

Declaración del Instituto Espacio para la Memoria demandando la libertad de los cinco campesinos paraguayos recluidos en la cárcel de Tacumbú, en huelga de hambre desde el 14 de febrero, en reclamo de la titularidad de las tierras de Marina Kue para el Estado.

En junio del 2012 un grupo de campesinos ocupó las tierras de Marina Kue denunciando la usurpación que un empresario ligado al Partido Colorado hacía de los terrenos que habían sido donados a la Marina Paraguaya oportunamente. A ese acto patriótico de dignidad campesina el Estado respondió con un Operativo Policial Judicial violatorio de todas las leyes y garantías constitucionales que ocasionó la muerte de once labriegos y seis policías.

La Fiscalía (encargada de la investigación judicial en el Paraguay) en vez de investigar quienes habían asesinado, torturado y maltratado a decenas de mujeres, hombres y niños, encarceló a un grupo de ellos, manteniéndolo desde entonces en condiciones de encierro que de por sí constituyen tortura.

Néstor Castro, Rubén Villalba, Felipe Balmori, Adalberto Castro y Arnaldo Quintana reclaman desde entonces la titularidad de las tierras para el Estado y su libertad. Habiéndose realizado la audiencia preliminar y comprobado la absoluta falta de garantías procesales y la falta de voluntad de las autoridades de recuperar las tierras que fueron donadas al Estado Paraguayo, los campesinos han iniciado una huelga de hambre en pos de esos reclamos. La reciente huelga general (la tercera en toda la historia del Paraguay, y de lejos la más masiva y contundente) colocó ambas demandas al tope de las consignas con que el movimiento sindical, campesino, estudiantil y popular paralizó el Paraguay.

Desde el Instituto Espacio para la Memoria hacemos nuestras las reivindicaciones de los huelguistas de hambre y exigimos a las autoridades del Estado Paraguayo el cumplimiento de las normas y pactos internacionales de salvaguardia de los derechos humanos de estos campesinos y el pueblo todo.

CONSEJO DIRECTIVO DEL INSTITUTO ESPACIO PARA LA MEMORIA

 

Reconstrucción virtual interactiva del CCDTyE "Club Atlético"

Ya está disponible la reconstrucción virtual interactiva del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio "Club Atlético". Dicha reconstrucción se suma a la del Casino de Oficiales de la ESMA, y permite una experiencia audiovisual inmersiva en el espacio reconstruido, incluyendo también testimonios de sobrevivientes y material audiovisual de época. Esta etapa tuvo una característica muy particular pues el espacio físico donde funcionó dicho centro fue demolido en el año 1978 para construir allí la Autopista 25 de mayo.

El trabajo ha sido realizado por el grupo multidisciplinario Huella Digital y por el Instituto Espacio para la Memoria.

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Amparos judiciales contra el convenio de traspaso de los Sitios de Memoria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al Estado Nacional

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, por el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), Aldo Echegoyen, por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Arturo Blatezky, por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), Graciela Rosenblum, por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), han promovido ante la justicia nacional amparo judicial para que se declare la nulidad del convenio por el cual el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, traspasa por 30 años al Estado Nacional, los ex centros clandestinos de detención “Automotores Orletti”, “Club Atlético”, “Olimpo” y “Virrey Cevallos”, como así también de seis edificios del ex centro clandestino de detención “Escuela de Mecánica de la Armada-ESMA” (Casino de Oficiales, Pabellón Central (Cuatro Columnas), Imprenta, Taller Mecánico, Pabellón Coy y Enfermería), todos los cuales se encuentran bajo la tenencia del Instituto Espacio para la Memoria (IEM). Una acción similar fue presentada por el escritor Osvaldo Bayer, el politólogo Atilio Borón, la cineasta Lita Stantic y los referentes de derechos humanos, Miguel Monserrat, co-presidente de la APDH, José Ernesto Schulman, Secretario Nacional de la LADH, Mariana Katz, integrante del SERPAJ, y Elsa Beatriz Luque, Margarita Noia y Flavio Maddalena de Herman@s deU Desaparecidos por la Verdad y la Justicia.

El convenio modifica una Ley Nacional (Nº 26.415) y dos leyes de la CABA (Nº 961 y N° 2.599), y por tanto viola de modo flagrante, la Constitución Nacional (Art. 99, inc. 3) y la Constitución de la CABA (art. 103), que prohiben tajantemente el ejercicio de la facultad legislativa a los poderes ejecutivos, cuyos firmantes llegan al extremo de establecer en la cláusula 13ª, la entrada de vigencia inmediata del convenio, antes de su publicación y su tratamiento por la Legislatura de la CABA y del Congreso Nacional. Por todo ello se pide a los jueces declaren la nulidad del convenio 1/2014, y porque afecta gravemente el patrimonio cultural e histórico de la Ciudad y la democracia participativa de sus habitantes al haberse implementado de manera inconsulta.

El IEM, que prácticamente se vacía, fue creado por la Ley 961 de la Ciudad de Buenos Aires, como resguardo de la lucha histórica del movimiento de derechos humanos, y para el impulso de políticas públicas de Memoria sobre los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado. Es un ente cuya autonomía, autarquía y composición plural de su Consejo Directivo garantiza la preservación estratégica de su misión independientemente de los gobiernos de turno, y el cumplimiento de su misión y función de “resguardo y transmisión de la memoria e historia de los hechos ocurridos durante el Terrorismo de Estado, de los años 70, e inicios de los 80´” y su responsabilidad de “recuperar los predios y lugares en la Ciudad donde hubieran funcionado Centros Clandestinos de Detención o hubieran ocurrido otros acontecimientos emblemáticos de la época, promoviendo su integración a la memoria urbana”.

 

CONFERENCIA DE PRENSA DEL INSTITUTO ESPACIO PARA LA MEMORIA CON LA PARTICIPACIÓN -DE IZQUIERDA A DERECHA-, DE: MIGUEL MONSERRAT, ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL, MARTA VÁZQUEZ, BEINUSZ SZMUKLER Y VÍCTOR BASTERRA.

Rechazo unánime al convenio entre Nación y Ciudad

Los integrantes del Consejo Directivo del Instituto Espacio para la Memoria realizaron, el jueves 13 de febrero, en la sede del IEM, una conferencia de prensa en la que manifestaron su rechazo al convenio entre el Poder Ejecutivo nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires mediante el cual se desintegra virtualmente el Instituto, al pasar los ex Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) a la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

La Conferencia comenzó mencionando y agradeciendo las numerosas expresiones de apoyo, reconocimiento y muestras de afecto que se pusieron de manifiesto tanto en forma directa con su presencia como las que se hicieron llegar por escrito, por parte de representantes de instituciones políticas, sociales, gremiales, integrantes de las comisiones de recuperación de los ex CCDTyE y distintas personalidades del ámbito de los derechos humanos. Se dio lectura, entre ellas, a la cálida nota enviada por Chicha Mariani, de la Asociación Anahí; la carta del Consejo Directivo de ATE Nacional; el saludo de la consejera Stella Calloni, de viaje a Venezuela y la del diputado uruguayo Luis Puig, dirigente del PVP, integrante del Frente Amplio de Uruguay.

El consejero Beinusz Szmukler señaló que hasta el día de hoy, ninguna autoridad nacional o de la Ciudad informó al IEM los alcances del acuerdo que se hizo casi en secreto. "Sabemos solamente lo que dijo el Jefe de Gabinete, pero nada más. Este convenio implica la renuncia de la Ciudad a la memoria y se pierde una instancia muy importante en el desarrollo de políticas públicas. Al tiempo que valoramos lo que hizo el gobierno nacional y reivindicamos lo que se ha hecho en materia de derechos humanos, en el Consejo pensamos que es un grave error, un riesgo, quitar la autonomía al IEM".

Por su parte, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Marta Vázquez, repasó la lucha de los diversos organismos para crear un espacio de políticas públicas que no quedara atado a los gobiernos de turno. Emocionada, relató las primeras reuniones con legisladores de distintos bloques para llevar adelante este espacio. "No tengo mucho para decir, me ha angustiado mucho esta situación. Tantos años que hemos trabajado para formar el IEM. Hoy no puedo dejar de decir por qué nos está pasando esto, cómo es posible que hoy volvamos para atrás. Nos costó mucho conseguir todo lo que tenemos hoy y ahora lo borramos de un plumazo", señaló, al reivindicar la valiosa tarea llevada a cabo por el IEM "en estos pocos años" y abogó por la unidad del movimiento de Derechos Humanos.

A su turno, el premio Nobel de la Paz y presidente del Serpaj, Adolfo Pérez Esquivel cuestionó el carácter secreto e inconsulto del acuerdo. Recordó que el mayor peligro es que las políticas de memoria queden en manos de las decisiones de un gobierno y destacó la pluralidad, más allá de las diferencias, de los distintos organismos que integran el IEM.

Al finalizar, Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA y Miguel Monserrat, co-presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, denunciaron las políticas de derecha que vacían de contenido la lucha histórica por Memoria, Verdad y Justicia y resaltaron también el rol de valiosa herramienta que constituye el Instituto como ente autárquico, autónomo y plural.

 

Comunicado del Instituto Espacio para la Memoria

El Instituto Espacio para la Memoria fue creado por la ley 961 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como resultado de la lucha histórica por Memoria, Verdad y Justicia, con la misión de la transmisión de la memoria y de la historia de los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado y gestionar los sitios de memoria, entre otras atribuciones.

Su fundación implicó gestar una experiencia de nuevo tipo: impulsar políticas públicas de memoria desde la acción concertada de organismos de derechos humanos y espacios estatales, con la particularidad de que el Instituto tiene autarquía y autonomía en su materia, de modo tal que la política de memoria se construye como política de estado más allá de la coyuntura y los gobiernos de turno.

Puesto en marcha hacia el 2006, el enorme balance confirmó lo acertado del enfoque de lo “público” por encima de lo meramente estatal. La realización del concurso para la construcción del Museo de la Memoria que estará situado en el edificio Cuatro Columnas de la Ex ESMA, con la supervisión de la Sociedad Central de Arquitectos y un jurado donde descollaban personalidades como Eduardo Luis Duhalde, Marta Vásquez o Adolfo Pérez Esquivel, anticipa el cumplimiento de su mandato histórico; el cuidado de los otros edificios tanto de la Ex ESMA como de aquellos que funcionaron también como Centros Clandestinos de Detención como “Automotores Orletti”, “Club Atlético”, “Olimpo” y “Virrey Cevallos”, que se constituyen en prueba en los procesos judiciales en curso, confirman lo valioso de la experiencia que ha fomentado el pluralismo y la construcción colectiva.

Es por ello que desde el Consejo Directivo del IEM hacemos público nuestro rechazo a la decisión inconsulta de traspasar los sitios de memoria bajo la guarda del IEM a la órbita nacional. Esta decisión deja al Instituto Espacio para la Memoria cuasi inhabilitado, transformando lo que hasta ahora eran políticas públicas de memoria en políticas de gobierno. Con esa actitud, al mismo tiempo el gobierno de la Ciudad pone una vez más de manifiesto el desinterés por el patrimonio histórico de memoria en el ámbito de su incumbencia.

La metodología de llevar adelante este convenio de traspaso entre la Nación y la Ciudad, sin conocimiento de la misma por parte de las autoridades del IEM evidencia una práctica antidemocrática e inconsulta. La decisión de concretar un convenio de estas características, es un agravio a una expresión del movimiento de derechos humanos que hoy sostiene esta experiencia única de autonomía en la gestión de políticas públicas de memoria.

Por otra parte el método de intentar desacreditar mediante agravios y mentiras la valiosa labor del IEM desarrollada en todos estos años, pone de relieve las verdaderas intenciones de quienes no tienen escrúpulos a la hora de atacar a luchadores de los derechos humanos y sus instituciones.

Con esta decisión, la Ciudad queda sin un espacio de gestación de políticas públicas de Memoria, creado en esa jurisdicción a tal efecto, y la sociedad pierde la riqueza de un espacio plural subordinando esa tarea a la decisión del gobierno de turno, que como vimos en la Ciudad de Buenos Aires, puede cambiar de signo político e ideológico. La concentración de decisiones sobre la memoria en un ámbito estatal conlleva el riesgo de que éstas cambien con cada cambio de gobierno nacional. La autonomía del IEM garantiza a todos la continuidad de las políticas públicas que expresan la variedad de fuerzas que por décadas han luchado por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

CONSEJO DIRECTIVO DEL IEM

 

Ante la disolución del IEM los trabajadores decimos:

Manifestamos nuestro respaldo al comunicado emitido por el Consejo Directivo del IEM y expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a quienes pretenden destruir una herramienta tan valiosa para la lucha histórica por Memoria, Verdad y Justicia. Esta medida implica dejar a la Ciudad sin un ente plural, impulsor de políticas públicas que han sido tomadas como ejemplo por entidades nacionales e internacionales, responsable de la gestión de los ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que –además- desde la reapertura de los juicios de lesa humanidad ha prestado un valioso aporte a la Justicia colaborando con fiscalías y querellas poniendo a su disposición datos sobre represores, listados de detenidos desaparecidos y evidencias materiales relevadas a partir de la gestión de los sitios que están bajo su órbita (ex CCDTyE "Club Atlético", "Olimpo", "Virrey Cevallos", "Automotores Orletti" y edificios de la ex ESMA).

La disolución del IEM llevada adelante en la más absoluta opacidad, ha sido efectuada negándonos el elemental derecho a la información que nos permita conocer, prever y actuar en consecuencia, las condiciones en que dicha medida afectará a nuestra fuente laboral, generando incertidumbre y angustia.

Como trabajadores reivindicamos nuestra vocación inclaudicable y nuestro compromiso incondicional en la defensa del patrimonio histórico fruto de la lucha de décadas en defensa de los derechos humanos y la exigencia de Justicia por los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos.

TRABAJADORES DEL IEM

 

 

La Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó y una comitiva de fiscales latinoamericanos visitaron el predio donde funcionó el ex Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio Escuela de Mecánica de la Armada. La delegación fue recibida en el Edificio Cuatro Columnas por los consejeros directivos del Instituto Espacio para la Memoria (IEM) Beinusz Szmukler y Víctor Basterra. Szmukler representa al IEM en el Organo Ejecutivo del Espacio de la Memoria y Basterra es sobreviviente de la ESMA. Una numerosa comitiva integrada por fiscales y procuradores de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua escuchó conmovida el relato de Basterra sobre las condiciones de cautiverio que sufrieron miles de compañeros en la ESMA, la mayoría de los cuales permanecen desaparecidos. En el Casino de Oficiales, lugar de tortura y confinamiento de los prisioneros, la delegación se informó sobre la forma en que operó el Terrorismo de Estado y particularmente el funcionamiento de la ESMA. Basterra relató que allí estuvieron secuestrados “jóvenes veinteañeros, hombres y mujeres, algunas de ellas embarazadas, a quienes luego de dar a luz se trasladaba para apropiarse de sus hijos”. Mercedes Soiza Reilly, fiscal del tercer tramo de la mega-causa ESMA informó que además de los bebés nacidos en la ESMA “muchos niños secuestrados con sus padres fueron vistos en el centro clandestino y es uno de los aspectos que han salido a la luz en el juicio”. La delegación y la doctora Gils Carbó realizaron preguntas a Basterra, Szmukler y Soiza Reilly, destacando la importancia de la transmisión de estos hechos.

Recordamos que el Instituto Espacio para la Memoria (IEM), entidad creada por ley 961 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está en proceso de disolución a partir de un convenio firmado con Nación del cual se desconocen los términos.

Así, mientras la Ciudad entrega patrimonio histórico y de Memoria al ceder los ex centros clandestinos de detención que están bajo la tutela del IEM, mas de 100 puestos de trabajo corren el riesgo de perderse, como así también el acervo y la experiencia acumulada desde la creación de esta entidad que ha sido fuente de consulta para experiencias locales e internacionales.