![]()
Por Beinusz Szmukler
Presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires.
Presidente del Consejo Consultivo Continental de la Asociación Americana de Juristas.
Cuando recibí la propuesta de incorporarme al Instituto Espacio para la Memoria supuse que era un reconocimiento a mi militancia por la Justicia que comenzó a los 7 u 8 años con la recolección callejera del papel de plomo envolvente de los cigarrillos –para recuperarlo como metal y enviarlo a la república española en combate contra el fascismo-, continuó desde la Federación de Estudiantes Secundarios de Buenos Aires, la Federación Juvenil Comunista y luego el Partido, en la solidaridad con los presos del franquismo, los exiliados guatemaltecos, con la revolución cubana, el apoyo a la lucha de los trabajadores. A partir de mi graduación como abogado (febrero de 1960), desde la Liga Argentina por los Derechos del Hombre asumí la defensa de miles de presos y represaliados sociales o políticos, y desde la Asociación de Abogados de Buenos Aires, la Asociación Internacional de Juristas Demócratas y la Asociación Americana de Juristas, la lucha por la democracia, la justicia social y la paz, y contra el imperialismo. En1989 renuncié a la pertenencia partidaria, pero no a la lucha.
Tengo las mismas convicciones y la aspiración de un nuevo mundo basado en la justicia para los postergados y oprimidos y la solidaridad entre todos los seres humanos. Que fue la misma lucha de mis hermanos de militancia a los que el Terrorismo de Estado hizo desaparecer físicamente, pero siguen vivos en nuestra memoria y seguirán en la de las generaciones futuras hasta el triunfo de sus ideales. Desde el Instituto confío contribuir a que así sea.