
Víctor Basterra permaneció secuestrado en la "ESMA" desde el 10 de agosto de 1979 hasta el 2 de diciembre de 1981. Fue vigilado en su domicilio hasta agosto de 1984.
Durante su cautiverio fue obligado a confeccionar documentación falsa utilizada por los represores.
De cada foto que tomaba o procesaba, Basterra guardaba una copia.
Paulatinamente pudo sacar algunas de ellas en forma clandestina. Estas fotos sirvieron como prueba en diversas instancias judiciales.
Hoy nos permiten conocer los rostros de algunos de los represores que actuaron en este Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio.


